Hoy en día, la Acupuntura se ha transformado en uno de los más populares tratamientos alternativos.
Como complemento de la quimioterapia, para mejorar los problemas de visión o como método para mejorar la circulación energética del cuerpo, cada vez mas especialistas recomiendan esta disciplina para trata las más variadas enfermedades.
Pero no se trata simplemente de un método de sanación. No nace del racionalismo científico que caracteriza a la ciencia occidental, ni responde a la concepción más tradicional del cuerpo humano. La Acupuntura de larga historia ha transitado por un larguísimo camino y se ha ido perfeccionando con el pasar de los años.
Originaria de China, la Acupuntura es un complejo sistema holístico de curación. Forma parte de la más antigua y milenaria tradición medica del mundo asiático y ha contado con miles de adeptos antes de su descubrimiento y aplicación en el mundo actual. Pero además de su naturaleza medica, parte de una clara filosofía, de una forma particular de ver y comprender el mundo.
Esencialmente, se parte de un principio muy fundamental. El hombre es un pequeño universo, un pequeño microcosmos; su existencia individual es inseparable de la manifestación cósmica total y de forma inversa, las características del universo condicionan el estado de salud o enfermedad de cada persona.
Entonces, el bienestar del organismo se concibe de forma integral. La salud depende invariablemente, del estado de felicidad, de paz interior, de la clama energética de cada persona en particular. Así balancear las energías del cuerpo puede curar enfermedades, frenar enfermedades, frenar el deterioro físico y detener el envejecimiento prematuro.
ESTUDIO Y PRACTICA
Al igual que los más modernos tratamientos, la Acupuntura ha llegado a ser una ciencia exacta y compleja gracias al largo camino recorrido. El éxito de Medicina Tradicional China en su totalidad, y de la Acupuntura en particular solo ha sido posible por el largo proceso de estudio y práctica al que ha sido sometida.
En el año 1968 durante uno excavación se encontraron dentro de le tumba del matrimonio Liu Sheng (el “Príncipe Jung de Zhongshan” de la Dinastía Man del Oeste que reinó en China durante el Siglo II A.C), un conjunto de nueve agujas, cuatro de oro y cinco de plata.
Este evento es de gran importancia porque fue la primera vez que se descubrían agujas de metal utilizadas en la lejana época. Además el buen estado en que se han mantenido, permite estudiarlas con cuidado y conocer un poco más de la Acupuntura en sus inicios.
Pero lo más importante es que este descubrimiento sirve como testimonio, de la prolongada historia de la terapia acupuntural en China y demuestra el alcance que supo mantener en sus mejores épocas.
A medida que la Acupuntura se iba haciendo más popular, y al acumular experiencia en las diversas formas de tratamiento, fueron surgiendo nuevas exigencias en cuanto a la forma de las agujas. Gracias a esto, se empezaron a utilizar las “Nueve Agujas”, cada una de ellas con una forma y un uso distinto.
Actualmente se usan siete de ellas:
CHAN: Empleada para punzar superficialmente la piel.
CHI: Utilizada para aplicar presión
FENG: Utilizada para hacer sangrar al paciente cuando es necesario.
FILIFORME: Es de uso mas amplio, bastante larga, empleada para punzar profundamente las regiones gruesas de músculos y grasa.
PI: Empleada para extraer pus.
YUAN: De cabeza redonda, sirve para aplicar masajes.
YUANLI: Con punta aguda y cuerpo redondo, el utilizada únicamente en casos de urgencia.
El uso de estas agujas no solo enriqueció los métodos de tratamiento y amplió las indicaciones clínicas de la Acupuntura, sino que también mejoró sus resultados.
Con el paso del tiempo el sistema de tratamiento acupuntural se ha vuelto más complejo, hasta adoptar el uso de agujas electrificadas o electromagnéticas, incluso existen aparatos de punzaciones por ciclos eléctricos en tiempo reciente.
Pero la esencia de las “Nueve Agujas” aun se mantiene, a pesar de que algunas de ellas hayan caído en desuso. Por ejemplo, los instrumentos utilizados en el tratamiento más popular hoy en día son una transformación de la aguja filiforme, incluso se están fabricando agujas desechables; otro ejemplo es la aguja Feng que tiene su equivalente actual en la aguja de tres filos.
A pesar de los cambios en la composición y forma de las agujas se mantiene el principio filosófico que dió lugar al nacimiento y posterior desarrollo de la Acupuntura, la capacidad propia del cuerpo para la auto curación, es el concepto básico de la Medicina Tradicional China y su evolución ha res-petado, siempre, esta máxima.
La enfermedad, según la teoría de esta doctrina, solo puede manifestarse en un terreno frágil, y su duración, temporal o prolongada, varía según el grado de deterioro del individuo. Debido a esto la actitud terapéutica deberá tender esencialmente a no obstaculizar la puesta en movimiento de los sistemas de defensa que el individuo posee, excepto en los casos en que el organismo es incapaz de responder por sí mismo.
De esta manera, se actúa a favor del paciente, mejorando su bienestar interno y general, no solo curando los síntomas de su enfermedad. La Acupuntura no busca no eliminar el dolor momentáneo, sino retirar las causas que permitieron su aparición. Es una medicina integral, humana, preocupada por el hombre y su vida más allá del simple tratamiento médico de un malestar. Para determinar el tipo de agujas y la zona del cuerpo que requiere tratamiento, el especialista dirige su atención al estado fisiológico y también a su estado psicológico. Una vez recogida toda la información necesaria mediante un exhausto interrogatorio y palpación del cuerpo, la reúne y analiza en forma conjunta, para describir la situación de la persona e indicar su desequilibrio, que puede ser tanto corpóreo como sutil.
Los desequilibrios energéticos del paciente se evalúan según sus tendencias Yin o Yang, y su predisposición a contraer enfermedades. Estas tendencias se identifican por actitudes y posturas que cada uno asume.
Mientras que los signos Yin son la quietud, lentitud, las maneras frágiles, los gestos desvaídos, el cansancio, debilidad y la falta de entusiasmo; los signos Yang son la agitación, las maneras activas, gesticulaciones excesivas y los movimientos rápidos.
Además existen ciertos índices físicos; los pacientes que presentan la lengua pálida, húmeda y esponjosa, de piel pálida, sudor frío, con hipotensión poseen una clara tendencia Yin, mientras los que presentan la lengua roja y seca, cara y piel colorados y hipertensos tienen una tendencia Yang muy marcada.
El diagnostico de la Medicina Tradicional China, no da como resultado una enfermedad específica, porque la lógica del sistema es organicista. Esto significa que ordena síntomas y signos de enfermedad en una configuración total que provee el marco para determinar el tratamiento necesario.
La acupuntura, en pocas palabras, se dedica a estudiar cuidadosamente al paciente para descubrir que es exactamente la causa de la enfermedad y así poder eliminar esta debilidad orgánica.
*Técnico en medicina tradicional China NAKI-URUGUAY (Avalada por la Universidad Tradicional China BEIJING) Profesor de Qi Gong (Chi Kung) y Kuo Shu/Kung Fu Técnico en Musculación (Ministerio de Deportes).
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01 12 2009 por Circe | Escrito en Salud. Etiquetas |





